Wrap proteico muy fácil
Este wrap es de esas recetas que conviene tener a mano: con solo avena y huevo armás una base rica, proteica y rapidísima, y después la rellenás con lo que tengas ganas. Es la fórmula perfecta para una comida express sin resignar nada.
Preparación
Prepará los huevos
Batí los dos huevos en un bowl y dejalos listos antes de prender el fuego. Este paso parece una pavada, pero después todo sucede bastante rápido.
Calentá la sartén
Poné una cucharada de manteca en una sartén y calentala a fuego suave.
Agregá la avena
Cuando la manteca esté derretida, agregá las 3 cucharadas de avena y distribuílas por la sartén formando una capa más o menos pareja. No hace falta cubrir toda la superficie: la cantidad depende del tamaño de tu sartén, buscá que quede una capa fina, sin amontonar la avena.
Activá la avena
Agregá las 2 cucharadas de agua sobre la avena y revolvé apenas, para que se hidrate un poco antes de incorporar el huevo.
Incorporá el huevo
Volcá los huevos batidos sobre la avena y distribuilos por toda la superficie con una espátula de silicona. La idea es cubrir bien la avena con el huevo, pero tratando de no mover demasiado la capa de avena que está abajo.
Cociná de un lado
Dejá cocinar a fuego suave hasta que los bordes estén secos y la preparación se vea bastante firme. Para saber si ya está lista para darla vuelta, agarrá la sartén del mango y movela suavemente: si el wrap se mueve y se despega de la sartén, ya está.
Dalo vuelta
Con ayuda de una espátula, dale la vuelta y cocinalo un poquito más del otro lado. Cuando el huevo esté bien cocido, pasalo a un plato.
Hacé el corte
Con un cuchillo, hacé un solo corte desde el centro del wrap hasta el borde. No lo cortes en cuatro: simplemente necesitás una abertura que vaya desde el centro hacia afuera.
Agregá el relleno
Imaginá el wrap dividido en cuatro partes, como si fueran cuatro cuartos de una pizza. Poné un relleno diferente en cada cuarto, o usá el mismo en todos. Para probar esta combinación: en un cuarto queso, en el siguiente tomate, en el siguiente puré de palta, y el cuarto que está justo antes del corte lo dejamos libre.
Doblá el wrap
Acá está el truco. Empezá por el cuarto vacío: plegalo sobre el siguiente. Seguí doblando siempre en la misma dirección: levantá la parte que acabás de doblar y llevála sobre el cuarto siguiente. Repetí el movimiento una vez más, hasta que los cuatro cuartos queden doblados uno sobre otro formando un paquete. La gracia es que, al abrirlo, vas a encontrar las distintas capas de relleno una sobre otra.
Terminá en la sartén
Si querés, volvé a poner el wrap unos segundos en la sartén para calentarlo y, especialmente, para que el queso se derrita. Y listo: una base de avena y huevo que podés rellenar con prácticamente cualquier cosa que tengas en la heladera.
- La cantidad de avena depende del tamaño de tu sartén: buscá que quede una capa fina, sin amontonar. Mejor menos que más.
- La combinación queso + tomate + puré de palta es un golazo, pero podés usar lo que tengas en la heladera: fiambres, verduras, hummus, huevo revuelto, lo que sea.
- Si al darlo vuelta el wrap se pega, dejalo unos segundos más: tiene que despegarse solo al mover la sartén.