Jabón de avena casero: suave, natural y con aroma a naranja
Si te gusta hacer tus propios productos en casa, este jabón de avena casero es de esos que dan ganas de probar enseguida. La avena es un ingrediente muy utilizado en el cuidado de la piel, especialmente cuando buscamos una limpieza suave para pieles secas o sensibles. Y si además le sumamos un poquito de naranja dulce, tenemos un jabón natural con un aroma delicioso.
Preparación
Derretir la glicerina
Cortá la base de glicerina en cubitos y derretila a baño María o en el microondas, siempre en intervalos cortos para no sobrecalentarla.
Agregar ingredientes principales
Cuando esté completamente líquida, agregá la avena coloidal, la miel y el aceite esencial de naranja. Mezclá suavemente.
Incorporar textura
Sumá las hojuelas de avena y, si querés, un poquito de ralladura de naranja.
Moldear
Volcá la preparación en moldes de silicona. Si aparecen burbujitas en la superficie, podés rociar apenas con alcohol.
Enfriar
Dejá enfriar completamente hasta que el jabón esté firme.
Desmoldar y reposar
Desmoldá y dejá reposar unas horas antes de usar. Y listo. Un jabón artesanal de avena, sencillo de preparar y con ese aroma cítrico que hace que el baño huela increíble.
- Si lo querés especialmente para piel sensible, yo directamente dejaría afuera la ralladura y el aceite esencial y haría una versión solamente con avena. Cuanto más simple, mejor.
- La avena se utiliza justamente por sus propiedades calmantes y suavizantes, y es un ingrediente habitual en productos destinados a pieles delicadas.
- Importante: esto es una receta de jabón de glicerina por fundición, no una receta de jabón tradicional con soda cáustica. Si alguna vez querés hacer jabón desde cero mediante saponificación en frío, la receta y las precauciones son completamente diferentes.