Porridge
El porridge es como el abrazo calentito que tu cuerpo necesita a la mañana. Es un desayuno que te hace sentir bien desde adentro: la avena te llena de energía para arrancar el día, te da fibra para que tu pancita esté contenta y, además, es fácil de preparar. Lo bueno del porridge es que podés hacerlo tan dulce o salado como se te antoje, agregándole frutas, miel o hasta un toque de queso y hierbas. Y lo mejor es que te sacia sin hacerte sentir pesado, lo cual es ideal para esos días en los que tenés mil cosas para hacer y no querés quedarte dormido después del desayuno. En resumen: calentito, nutritivo y flexible. ¿Qué más se puede pedir?
Preparación
Agua tibia
Poné a hervir el agua.
Banana bien dulce
En un plato hondo pisá la banana.
Base cremosa
Incorporá la pasta de maní y la miel.
Toda la artillería
Agregá el resto de los ingredientes, por último la avena.
Cocción perfecta
Incorporá el agua tibia para que se cocine la avena y se hidraten los frutos secos.
Listo!
Revolvé para integrar todos los ingredientes.
Topping
Espolvoreá con canela.
- Podés usar el chocolate que prefieras; en polvo, picado, en trozos, en gotitas o como más te guste.
- Esta receta tiene una variante salada, si no se te ocurren ideas para experimentar podés escribirme y con gusto te ayudo a ajustarla a tu gusto!